De vez en cuando nos ponemos melancólicos, muchas veces ni
siquiera sabemos que lo provoca, nuestra vida pasa frente a nuestros ojos como
si no tuviéramos control de ella y aunque sabemos muy bien que estamos vivos, a
veces cuesta entender las cosas de la vida. Aunque parezca que la vida es
complicada, no lo es, los complicados somos nosotros. La vida es un examen, un
simulacro y a veces nos desgastamos intentando complacer a los demás, intentado
ser "el mejor" y no nos
importa perder nuestra propia personalidad para conseguir esto y no debería ser
así, porque no estamos aquí para impresionar a los demás, estamos aquí para
conocernos y reconocernos. Muchas veces pasa la vida y no sabemos nada de
nosotros mismos, nunca o muy pocas veces nos ponemos a reflexionar sobre la
vida, sobre Dios, sobre nosotros mismos, sobre lo que somos, quienes somos y
que tenemos. No nos entendemos y esperamos que los demás nos entiendan, como si
fuésemos un libro abierto que todo el mundo puede leer. Hay cosas más allá de
nuestra compresión y de lo que nos detenemos a pensar, hay cosas en nosotros
mismos que son raras, misteriosas, complejas. Vivimos distraídos en cosas que
al final no valen la pena y un día amanecemos irritables, incomprensibles y nos
preguntamos que nos está pasando, que le sucedió al mundo que ya no es igual,
miramos atrás y no logramos encontrar la razón ni el momento exacto en que todo
cambio, pero el mundo no fue quien cambio significativamente, el cambio radical
ocurrió en nuestro interior y ni siquiera nos dimos cuenta y es ahí cuando
dudamos de la vida y de nosotros mismos y por un instante nos preguntamos que
hay mas allá, porque debe haber algo más allá de todo esto, la vida por sí
misma no tiene sentido, la vida tiene el sentido que nosotros le damos, tiene el
valor que le ponemos y dura lo que la cuidemos. Le buscamos una explicación a
todo, por más loca e ilógica que sea y nos engañamos a nosotros mismos con la
que nos parezca más bonita, mas "creíble" porque le tememos a lo que
no podemos explicar, le tenemos un profundo miedo a lo desconocido, a lo "increíble".
El simple hecho de que estemos vivos es algo increíble, no estamos aquí por
casualidad, ni por suerte o un error, no estamos aquí para perder el tiempo,
estamos aquí para vivir, aunque poco sepamos de lo que significa
"vivir", estamos en este mundo porque somos valiosos, porque valemos
no la pena, pero si la vida.
¿Y el libro para cuando?
ResponderEliminar